Por qué tu PDF pesa 40 MB y qué hacer

Casi siempre es la misma causa, y casi nunca es la que la gente cree.

Un contrato de diez páginas ocupa 40 MB y no pasa por el correo. Un informe con dos gráficos pesa más que una película corta. La explicación está en qué hay realmente dentro del archivo, y hay dos tipos de PDF que no tienen nada que ver entre sí.

Los dos tipos de PDF

Un PDF de texto es el que sale de exportar desde Word, LibreOffice o cualquier programa. Dentro guarda letras, coordenadas y tipografías. Diez páginas así ocupan entre 100 y 500 KB. Puedes seleccionar el texto con el ratón y buscar dentro.

Un PDF escaneado es una carpeta de fotos con extensión .pdf. Cada página es una imagen completa. No hay letras dentro: hay píxeles con forma de letra. No puedes seleccionar nada, y el peso se dispara.

La prueba para saber cuál tienes tarda dos segundos: intenta seleccionar una palabra con el ratón. Si puedes, es de texto. Si el cursor solo dibuja un rectángulo, es un escaneo.

Por qué los escaneos pesan tanto

La culpable es la resolución. Un escáner o una app de móvil suelen guardar a 300 ppp (puntos por pulgada), y muchos a 600 «por si acaso». Una página A4 a 300 ppp son unos 8,7 millones de píxeles; a 600 ppp, casi 35 millones. Cuadruplicar la resolución cuadruplica el peso, y para un documento que se va a leer en pantalla o a imprimir en una impresora normal, esos 600 ppp no aportan absolutamente nada visible.

El segundo factor es el color. Un folio blanco con letras negras escaneado en color guarda tres canales de información para representar, básicamente, blanco y negro. En escala de grises ocupa un tercio.

Qué hacer, según el caso

Si es un escaneo

Aquí sí hay margen enorme, y es donde comprimir de verdad funciona: se recomprimen las imágenes de dentro y se baja la resolución a algo razonable. Reducciones del 70 % u 80 % son normales sin que el documento se vuelva ilegible. Para eso está comprimir PDF, pensado justamente para escaneos.

Mejor aún es no crear el problema: al escanear, 200 o 300 ppp y escala de grises bastan para cualquier documento administrativo.

Si es un PDF de texto que aun así pesa

Entonces el peso está en las imágenes incrustadas, no en el texto. Lo habitual es que alguien haya pegado en Word fotos directas del móvil, de 4000 píxeles de ancho, para que se vean en un recuadro de 6 cm. El PDF guarda la foto entera. La solución está en el documento original: redimensiona las imágenes antes de exportar. Comprimir el PDF ya hecho ayuda menos de lo que parece.

Si solo necesitas enviar una parte

Es la opción que casi nadie considera y muchas veces la correcta. Si el destinatario solo necesita tres páginas de las cuarenta, extraer esas páginas resuelve el problema del peso de una vez y sin tocar la calidad.

Lo que la compresión no puede hacer

Conviene decirlo claro, porque hay servicios que prometen lo contrario. Comprimir un PDF de texto de 300 KB no lo va a dejar en 50: ahí no hay nada que quitar. Y ninguna compresión recupera calidad: si bajas un escaneo a 100 ppp y luego te arrepientes, la información se ha ido. Guarda el original hasta estar seguro.

Los límites de tamaño más habituales

ServicioLímite por mensaje
Gmail25 MB (por encima, ofrece enlace de Drive)
Outlook / Hotmail20 MB, y 33 MB en algunas cuentas
WhatsApp (documento)2 GB, pero el receptor tiene que descargarlo
Sedes electrónicas y trámitesEntre 2 y 10 MB, y suelen ser estrictas

El caso difícil es el último: los formularios oficiales con tope de 2 MB por documento. Ahí la combinación que funciona es escanear en escala de grises a 200 ppp, y comprimir después solo si hace falta.

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